El Mercurio Peruano es el periódico más importante de la Ilustración Peruana. Creado por un círculo de intelectuales jóvenes se publicaron entre 1790 y 1795 más de 400 números en los cuales se trató los asuntos más diversos. Sin embargo, es fácil resumir su tema principal: hacer conocer el Perú y ilustrar a los peruanos. Por eso, el Mercurio Peruano no sólo fue un gran periódico del Siglo de las Luces sino también el primer periódico netamente peruano. El Mercurio Peruano de Historia, Literatura y Noticias públicas (así su título completo) fue creado en 1790 por la Sociedad Académica de Amantes del País de Lima. El fin de esta sociedad fueron las discusiones filosóficas y - sobre todo - la publicación del Mercurio Peruano. La mayor parte de los artículos se redactaron por miembros de la Sociedad aunque con el transcurso del tiempo, otros autores tenían cada vez más importancia. El periódico se publicó dos veces a la semana teniendo un tiraje entre 400 y 575 ejemplares, número bastante elevado para le época. Sin embargo, después de pocos años el Mercurio Peruano entró en crisis. No se podía mantener el alto nivel de los artículos y la financiación de la publicación se hacía cada vez más difícil. Cuando el Virrey Gil de Taboada retiró el apoyo económico, el Mercurio Peruano dejó de existir.
Los temas más importantes del periódico fueron la geografía, la historia, las ciencias (sobre todo medicina y historia natural) y la economía (comercio, minería y economía política ante todo). Ilustrar a los peruanos no sólo significó darles a conocer información sobre el Perú sino también ganarles para las ciencias y el razonamiento moderno. Por eso, en muchos artículos se explicaron nuevos inventos y la utilidad que iba a tener su aplicación en el Perú. Sin embargo, abrazar el pensamiento moderno no equivalió rechazar la religión católica. Al contrario, el Mercurio Peruano defendió un "catolicismo ilustrado" (p. 140) que frente a la Revolución Francesa se volvió muchas veces más católico que ilustrado.
Los artículos sobre el Perú publicados en el Mercurio Peruano constituyen hasta hoy una fuente básica para conocer el Perú a fines del siglo XVIII. De los muchos estudios sociales publicados destacan los sobre indios (precolombinos y amazónicos, sobre todo), sobre los negros y la esclavitud, sobre el rol de la mujer, sobre la importancia de la educación y sobre los pobres en el Perú. En los estudios económicos, la minería y el comercio ocuparon el rol central. Sorprende la poca importancia que se daba a la agricultura y a la artesanía y manufactura respectivamente.
El libro de Clément será por muchos años el estudio más completo del Mercurio Peruano. Efectivamente, quedan pocas preguntas para investigar sobre este periódico y su contenido. El estudio de Clément no pretende ser una investigación sobre el surgimiento del periodismo peruano, la Ilustración en el Perú y menos, de la emancipación peruana. Se limita estrictamente al análisis del Mercurio Peruano. Tocará a otros autores integrar este estudio excelente dentro de interpretaciones generales de la historia del Perú.
EL PENSAMIENTO ILUSTRADO EN ELMERCURIO PERUANO 1791-1794
La prensa moderna irrumpió en la sociedad peruana en el siglo XVIII. Desde entonces, cimentó en la verdad y la justicia los fundamentos esenciales de la labor informativa y ha sido un elemento muy influyente en el desarrollo histórico del país.
El pensamiento Ilustrado en el Mercurio Peruano 1791-1794 es un estudio integral del Mercurio desde la perspectiva periodística.
Su influencia fue latinoamericana porque fue promotor y modelo de prensa para Quito, Santa Fe de Bogotá y la Habana. Además tuvo suscriptores en Guayaquil, México, La Paz, Buenos Aires, Santiago y Concepción; e incluso corresponsales en algunas de estas ciudades. El Mercurio tuvo un alto índice de lecturabilidad, de 10 a 15 lectores por ejemplar, similar al de El Comercio guardando las distancias históricas.
El Mercurio fue esencialmente un periódico de ideal. El libro descubre, desde las 3541 páginas de los 411 números, la similitud y el disentimiento con el pensamiento ilustrado de los europeos, así como la peculiaridad de la corriente en el Perú dieciochesco ya que estudia al periódico como parte de una sociedad, que influye en él, pero que también es influida por éste.
Aun viviendo en la sociedad de la información, es importante conocer los aportes del Mercurio porque "la historia es principalmente una conciencia el pasado, de su realidad, pero también de su gravitación en nuestra vida contemporánea y futura".
HIPÓLITO UNANUE EN EL MERCURIO PERUANO
Presentamos la obra de Hipólito Unanue y Pavón (1755-1833), recordado como precursor de la Independencia del Perú, publicada en el ilustrado y célebre periódico Mercurio Peruano (1791-1794). En su obra, se advierte una clara influencia del pensamiento de la Ilustración, en especial en los artículos de tema científico y en aquellos en los que subraya la importancia del comercio para el virreinato. Asimismo, recorremos sus trabajos históricos y su constante intención de reivindicar lo americano. Estos últimos temas nos muestran que en ese entonces se empezaba a entender intelectualmente la existencia del Perú como una continuidad histórica y, a la vez, confirman el nivel de afirmación que adquirió el sentimiento regional de ser americano.
El Mercurio Peruano y los Médicos Peruanos
En 1790, un grupo de jóvenes ilustrados formó la Sociedad Académica de Amantes del País, con la finalidad de discutir sobre los asuntos nacionales. Este grupo, que reconoció como fundador a Joseph Rossi y Rubí, estuvo conformado por José María Egaña, Demetrio Guasque, Hipólito Unanue y Jacinto Calero y Moreira. Los cuatro primeros junto con otros dos conocidos por los seudónimos de Mindirido y Agelasto, más tres damas conocidas como Dorálice, Florida y Egeria, se habían reunido tres años atrás durante poco menos de un año, formando la Sociedad Harmónica, para discutir sobre literatura y las noticias públicas. Esta Sociedad fue la base de la Sociedad Académica de Amantes del País.
Los miembros de la Sociedad Académica de Amantes del País decidieron plasmar en el papel los temas de sus conversaciones. Así nació un periódico al cual llamaron el Mercurio Peruano de Historia, Literatura y Noticias Públicas. Poco después, por la vastedad de las materias tratadas, se vieron obligados a incorporar otros miembros. El 2 de enero de 1791 salió el primer número del Mercurio Peruano y tuvo una buena acogida, contándose 220 suscriptores. Estos alcanzaron a 398 en el mejor de sus momentos. La competencia por la supervivencia, los suscriptores, fue dura entre el Diario de Lima y el Mercurio Peruano y sería más rigurosa al aparecer un nuevo periódico. En efecto, el 12 de junio de 1791 apareció el Semanario Crítico, por obra del franciscano español Fray Antonio Olavarrieta. Este semanario moriría con el número 16(4).
La más grande contribución del Mercurio Peruano fue el hecho de que por primera vez, desde el arribo de los españoles a esta parte del continente, se estableció el concepto de Perú como nación o país y de peruanidad como sentimiento. Miembro notable de la Sociedad Académica de Amantes del País fue el medico Hipólito Unanue; por tanto, nos interesa conocer la participación de los médicos de la época y el contenido de los temas médicos en esta publicación.
De 173 temas tratados durante los doce números, los referentes a Medicina fueron en proporción creciente: 9.22 % en 1791, 19.93% en 1792, 18.43% en 1793 y 20.44% en 1794. Este interés creciente por los temas de Medicina es parte del interés por las materias de aplicación práctica en aquella época. La descripción y tratamiento de las enfermedades fue muy novedosa en ese entonces al igual que lo fueron los temas de Geografía (nuevos caminos, minerales, etc.), Historia Natural (aprovechamiento de las plantas), conceptos sobre economía y finanzas, la herejía revolucionaria de los franceses, entre otros temas.
De 517 suscriptores registrados, según la actividad profesional, sólo se contó con los siguientes médicos: el selecto aragonés Cosme Bueno, ex-cosmógrafo mayor del Reino; José Manuel Dávalos, maestro de Química en la Universidad de San Marcos, José Díaz de Arellano, primer cirujano de la Armada y médico de cámara y de la familia del virrey; José León y Vargas, médico en La Paz; Gabriel Moreno, dedicado a la enseñanza de las matemáticas en la Universidad de San Marcos y llegó a ser cosmógrafo mayor del Reino; José Hipólito Unanue, catedrático de Anatomía en la Universidad de San Marcos; el mulato José Manuel Valdés, notable cirujano de la época que recién en 1806 sería aceptado como médico. Como podemos apreciar, de estos siete médicos suscritos a el Mercurio Peruano, sólo dos, Díaz de Arellano y Unanue, ejercían propiamente la profesión en esta parte del país.
Entre las razones que expliquen la escasa cantidad de médicos suscriptores de el Mercurio podemos considerar dos: el relativamente elevado costo de la suscripción y el desinterés de los médicos de la época por las publicaciones en general. Sobre lo primero se sabe que la suscripción mensual era de 14 reales, sin considerar el parte, cantidad que era el 3,5 % del sueldo de un oidor, y hasta el 28 % de lo que cobraba un pequeño funcionario. En general, los suscriptores del Mercurio Peruano pertenecían a los sectores bien acomodados o pudientes de la sociedad. Sobre lo segundo, la única evidencia es la casi inexistencia de publicaciones, en general, por parte de los médicos.
Los temas médicos tratados se refieren a la importancia de la anatomía, a la inauguración del Anfiteatro Anatómico, el mal de altura, la vejez y la longevidad, un cólico extraordinario, un caso de tenia, un aneurisma del labio inferior, la disentería, las aguas termales, el veneno animal, el tratamiento de diversos padecimientos de estas regiones, la quina o cascarilla, las aguas minerales, las virtudes de la coca, los pacientes de los hospitales de Lima, las medidas higiénicas para conservar la salud y para la preñez y otras curiosidades médicas. Estos temas han sido revisados recientemente.
En conclusión, el Mercurio Peruano fue un periódico cuya importancia radica en que junto con el concepto de Perú como nación se tocaron muchos temas, de los cuales algunos reflejaron parcialmente el interés de los médicos de la época, por lo menos de una élite de ellos. Y, en general, la participación de los médicos de la época como suscriptores fue escasísima.
El decimosegundo y último número del Mercurio Peruano salió el 31 de agosto de 1794. Las causas de su desaparición fueron económicas, principalmente la falta de suscriptores; la decadencia en la calidad de los artículos al agotárseles rápidamente la producción a los miembros, optándose por recibir otras colaboraciones que no siempre fueron de lo mejor; y, por último, se tiene indicios de que hubo cierta censura virreinal no obstante de la aprobación oficial para circular.
En las décadas siguientes aparecieron numerosos periódicos con alto contenido de ideas republicanas y en los cuales contribuyeron también los médicos. La mayoría de estos periódicos fue de existencia efímera, pero algunos de ellos como la Minerva Peruana, la Gaceta de Gobierno de Lima, El Verdadero Peruano, El Investigador, tuvieron una vigencia mayor. Estos periódicos ocasionalmente publicaron asuntos relacionados con la medicina nacional, cuyos contenidos aún no han sido bien estudiados. Médicos como Hipólito Unanue, José Manuel Valdés, José Gregorio Paredes, Miguel Tafur, Gabriel Moreno, José Pezet, el cirujano Bartolomé Alcántara y el médico romano Félix Devotti entre otros, dirigieron publicaciones y publicaron notas de encendido contenido republicano además de las propiamente médicas. Fue una época en que muchos de ellos fueron acusados de "hacer proposiciones heréticas", "tener libros prohibidos" y "leer libros vedados.
El diario La Floresta, que apareció en 1831 y tuvo una breve existencia, debería ser considerado como el precursor de la prensa médica nacional, según opinión del Dr. Arias Schereiber, por la cantidad y calidad de referencias a varios aspectos de la medicina nacional.
SIGLO XVIII MUNDIAL:
· Según el autor (1) La ilustración es la salida de su auto culpable minoría de edad. ( sin la guía de otro)
· Según el autor (2) La ilustración es el auge situacional en su escala de articulación económica –social del siglo XVIII.
· Según el autor (3) La ilustración es la aplicación práctica de principios (Ej. Absolutismo)
· Según el alumno: época donde nacen diversidad de ideas para ser aplicados en el siglo XVIII, por lo mismo que el país colonial era colonizado.
SIGLO XVIII EN EL PERU:
· Según autor (1) la sociedad amantes del país y el mercurio peruano se crea por la época reformista procedente de América y de Europa ilustrada.
· Según autor (2) El mercurio peruano nunca crítico abiertamente el régimen colonial, más bien defendió las estructuras sociales del perú colonial.
· Según autor (3) El mercurio peruano ayuda a difundir el razonamiento moderno en el Perú, lo que significa arma poderosa contra el antiguo régimen.
· Según el alumno: época donde nacen diversidad de ideas para ser aplicados en el siglo XVIII, por lo mismo que el país colonial era colonizado. CONCLUSIONES
1. La ilustración es la salida de sus hechos situacionales y del valor para servirse por si mismo de el sin la guía de otro.
2. Siglo XVIII, edad donde nacen diversos hechos históricos y la lucha por salir adelante y los cambios que se influyen de acuerdo al nivel de tiempo que se Vivian.
3. Siglo XVIII, en el Perú resurgimiento de nuevas ideas coloniales del país y la creación de la sociedad amantes del país, dicho grupo surge como idea de poder transformar el país de acuerdo a las alternativas mundiales que se daban en aquella época.
4. El mercurio da conocer los lineamientos que se pudieron haber empleado con más influencia con respecto a los sucesos de eses entonces, y como el Perú podía tener un escudo contra el otro régimen colonial. Siglo XVIII, idea de poder buscar nuestra propia identidad y desarrollo del país.
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