sábado, 12 de julio de 2008

Medios de Comunicación en el Perú

Comunicación en la antigüedad
En nuestra época Pre-Inca, las
comunicaciones se remonta al Reino de Quito, que entre uno de sus logros trascendentes, organizó un sistema que le permitió conocer las situaciones que se suscitaban en sus territorios mediante la conformación de mensajeros denominados los "URUYAS", que fueron el inicio de las comunicaciones por mensajero y complementados con otros sistemasde comunicación ópticos y acústicos como el humo, el tambor, etc., sistemas que nos trasmitieron.
La
evolución de los ingeniosos medios de comunicación de los que se valía en el gran imperio incaico, utilizando el fuego y el humo como señales ópticas, valiéndose de bocinas, tambores y troncos huecos de percusión para señales acústicas o empleando a los atléticos Chasquis, cumplieron el rol para su desarrollo.
Comunicaciones en el Imperio Inca
La
organización de los correos en las primitivas culturas americanas estuvo ligada en un comienzo con la historia militar. Las necesidades militares requerían del empleo de medios propios para comunicarlas y es de esta manera como se establecen las primeras líneas de comunicación principalmente en las grandes civilizaciones del continente americano.
Los
Incasconstruyeron una extensa red de caminos a través de los cuales las noticias y los decretos viajaban rápidamente a través de todo el imperio. Se estima que a la llegada de los españoles habían sido construidos 16.000 kilómetros de caminos, los cuales generalmente estaban empedrados y en ocasiones contaban con puentes colgantes y terraplenes para superar las dificultades geográficas. Los encargados de transportar los mensajes eran conocidos como los chasquis que significa "hombre que sirve de correo".
La difusión de la información podía hacerse de dos formas: En ocasiones se hacía por medio de la palabra, debiendo memorizar el mensaje y en otros casos se utilizaba el quipu, elemento constituido por una serie de hilos anudados de distintas maneras que eran interpretados por una clave especial conocida por el inca y sus gobernadores.
El quipu era el medio fundamental que se empleaba para la transmisión de las noticias a los gobernadores, existiendo una verdadera sistematización de esta clave, y según las disposiciones que tomaban los distintos hilos anudados, así variaban los significados de las órdenes que se transmitían. El número y el
color de los hilos significaban el número de gentes, armas, vestidos o cualquiera otra cosa que se había de hacer, enviar o prestar. Cuando el chasqui oía el mensaje que debía transmitir, lo memorizaba y corría durante su tramo preestablecido, el cual era de un cuarto de legua debido a que según cálculos era la distancia ideal para que un hombre diera su máximo esfuerzo sin alcanzar a fatigarse, optimizando de esta manera el tiempo y el esfuerzo humano.
Era tal la importancia que se le daba al
servicio de correos que quienes iban a ser destinados para ser chasquis eran entrenados desde niños para que pudieran realizar su oficio a la perfección. Debían conocer perfectamente cada uno de los caminos y sus atajos y eran diestros nadadores; También eran capaces de realizar sus labores durante las noches si esto fuese necesario. Además de transmitir noticias los chasquis también eran utilizados para transportar frutas y pescados. Se dice que en la mesa real se servían pescados frescos a las veinticuatro horas de salir del Océano.
Comunicación en el Virreinato
Durante la colonia la
imprenta fue introducida al Perú en Lima se instaló esta maravillosa máquina en 1584. Con la instalación de la imprenta la Iglesia tuvo participación activa en fomentar las primeras ediciones de catecismos, gramáticas, devocionarios, pastorales, breves publicaciones religiosas y textos en lengua nativa, con objeto de profesar las tareas misionales y evangelizar a los pueblos recién fundados en la América Española. Asimismo, impresores y tipógrafos laicos se dedicaron a editar publicaciones de libros elementales y otras obras. A este tipo de impresos se agregó la prensa periódica que cobró importancia en las jóvenes comarcas del Nuevo Mundo.
Los primigenios periódicos consistían en pliegos sueltos o boletines bajo el nombre de "Gaceta". Así se inicia
el periódicocolonial; aparecen semanarios, periódicos mensuales y bimestrales. En sus reducidas páginas se registra breves reseñas, relatos de las actividades más importantes, noticias de la metrópoli, gacetillas literarias y económicas. En el siglo XVII, proliferan en América, especialmente en México y Lima, hojas volantes que se publicaban, casi siempre, con el pretexto de la llegada de alguna flota proveniente de Europa, así como con las noticias más notables del Virreinato. Luego aparece:
La Gaceta de Lima (1743), se publicaba bimestralmente y subsistió hasta 1767.
El Diario de Lima. Creado el 1° de octubre de 1790, dirigido por el
español Jaime Bausate y Mesa. Llenó un inmenso vacío de comunicación en la sociedad virreinal de entonces. Se convirtió en el divulgador de los conocimientos científicos, culturales y acontecimientos sociales de la época, con informaciones de España, avisos comerciales, tránsito de navíos y recepción de mercaderías europeas.
Fue el primer
periódico de América del Sur y obtuvo reconocimiento en los dos virreinatos vecinos. Dada la importancia histórica de esta publicación, se tomó la fecha de su aparición como el Día del Periodista.
El Mercurio Peruano, que es el periódico más importante de
la Ilustración Peruana. Creado por un círculo de intelectuales jóvenes llamada Sociedad Académica de Amantes de Lima, se publicaron entre 1790 y 1795 más de 400 números en los cuales se trató los asuntos más diversos. Sin embargo, es fácil resumir su tema principal: hacer conocer el Perú e ilustrar a los peruanos. Por eso, el Mercurio Peruano no sólo fue un gran periódico del Siglo de las Luces sino también el primer periódico netamente peruano.

Prensa en el Perú 1821

Prensa en el Perú
La prensa llegó al Perú, con una infinidad de dificultades, pero a pesar de ello, pudo sobresalir y seguir adelante con los diarios y periódicos de día a día.
La prensa tuvo muchísimas caídas, tal es así que una de ellas fue "No habrá libertad de prensa"; para ello, tuvieron que luchar muchísimo para obtener lo que tenemos.
El primer periódico de Lima fue la "Gaceta de Lima", que apareció en 1715 publicando mensualmente noticias de Europa y América. En 1790 aparece el primer diario: "Diario Curioso, Erudito, Económico y Comercial", publicado por Jaime Bausate y Mesa; y el 2 de enero de 1791, el Mercurio Peruano, órgano bisemanal de la Sociedad Amantes del País, que cumpliera un papel decisivo como expresión de la naciente conciencia nacional peruana.
Prensa Regional
Medio de comunicación, que tuvo muchos problemas y conflictos sociales, religiosos y más aun políticos, en nuestra región los pioneros en Prensa fue la República, luego la Industria, El Correo; en la actualidad tenemos un sin número de diarios y revistas circulando por nuestra ciudad, desde generales hasta especializadas.
3.2.1. Periódicos que fueron apareciendo en el transcurso del tiempo en la región
a. Empresa Editora – La República
· Ubicación: Las oficinas y talleres donde se desarrollan las actividades de impresión y edición del diario "LA REPÚBLICA" – Edición Regional, se encuentra ubicada en la calle Loreto Mz. L. Lote 12, en la provincia de Chiclayo, departamento de Lambayeque.
· Reseña Histórica: Hace diez años don Gustavo Mohme Llona decidió asumir el reto y realizar la tarea descentralizadora de la República; como medio de comunicación regional, predicando como ejemplo Don Gustavo logró instalar la sede en la calle Cúneo de la Urbanización Patazca de Chiclayo con modernas máquinas y equipos para editar e imprimir el diario para la gran Región Norte. Un 22 de mayo de 1994 surgió de entre las entrañas de la Goss Suburban, la poderosa rotativa, el primer ejemplar. La portada número 001, año XIII era todo un testimonio de una línea periodística que se mantiene invariable: "Privatizaran ejecución de Proyecto Olmos".
Sede estratégica: el destino de esta primera publicación en la que llevaba impresa no solo lo más seleccionado de las noticias sino el trajinar de días de esfuerzo, jornadas financieras de capacitación, adiestramiento y de una entrega en la que todos habían puesto el corazón y el alma; fueron las regiones de Tumbes, Piura, Lambayeque y la Libertad, también los de Ancash, Amazonas, Cajamarca y San Martín.
Muchos quizás nunca tuvieron una idea real del trascendental paso que se había dado, pues para muchos no cabía en su presupuesto explicativo que el diario "La República", el diario limeño, se editara e imprimirá en Chiclayo. Igualmente con un introducción satelital se había dado un giro al estilo clásico de informaciones y notas predominantes capitalina.
Los primeros: Víctor Calderón como editor regional, Eduardo Vera como gráfico, Ricardo Tamay, Oswaldo N, Alejandro Ronald en el área de impresiones, ellos y otros mas son los trabajadores "iniciadores" del ambicioso proyecto de la impresión descentralizadora del diario La República, se convierte en el primer medio escrito descentralizado que para la impresión del periodismo, usó el satélite Panam Sat (PAS1).
Empresa Editora – La Industria
- Reseña Histórica: Cuando el periodista y doctor en leyes, Miguel Cerro Guerrero, cumplía 81 años, la vida le dio la oportunidad de seguir haciendo empresa en el país. El 17 de febrero de 1952, Don Miguel Cerro Guerrero funda en la ciudad el diario "LA INDUSTRIA".
Antes lo había hecho en su natal Piura por el año 1916, junto al matutino existente en Trujillo, que data en 1895. Sumaban, entonces, tres los diarios que conducía con el mismo nombre en distintas ciudades del norte del Perú.
La industria revolucionó Chiclayo, Tenía formato estándar, presentaba logotipo novedoso y se ilustraba con una xilografía del departamento de Lambayeque. La composición de textos se hacía con linotipo y la impresión en blanco y negro en un fotoplano.
Empresa Editora – El Correo
- Reseña Histórica: Es creado en el año de 1963 y su cede esta en lima.
Actualmente, lleva información a todos los departamentos del Perú, la sede del norte es Piura, en donde se editan los diarios de tumbes, la libertad, chimbote y Lambayeque, todos ellos desarrollaron sus propias noticias de su departamento con una línea imparcial.
Así mismo en la región Lambayeque sus ediciones llegan hasta Cajamarca, amazonas, y san martín.
EPENSA edita los diarios: Aja y Bocón regionales con sede en Piura, Su misión es generar contenidos informativos de calidad que logren alta recepción en sus repertorios de mercado, además de ser el más grande generador de contenidos informativos del Perú con bajos costos.
Periodismo
Periodismo en el Perú
La primera hoja volante de América del Sur fue publicada el año 1594 en Lima, Perú, con el nombre de "Relación", para satisfacer la curiosidad popular con motivo de la captura del corsario inglés John Hawkins, llamado Juan de Aquines por los españoles. Fue impresa, probablemente, en la primera imprenta traída al Perú, en 1584, por el italiano Antonio Ricardo y el español Pedro Pareja.
Entre 1618 y 1715 se publicó ocasionalmente la hoja llamada "Noticiero" con informes sobre la guerra en Europa, el movimiento de los barcos, los precios de las mercaderías y hechos diversos.
El historiador Raúl Porras Barrenechea menciona "los manuscritos de los diaristas y analistas, cronistas ignorados y periodistas inéditos" del siglo XVII, como Mugaburu que publicaba "El Diario" con reseñas de ceremonias religiosas y sucesos políticos y sociales; y señala que "otra forma aparatosa de crónica o relación contemporánea son en esta época las relaciones..", cual era el caso de "El sol del nuevo mundo" de Montalvo, "La Estrella de Lima Convertida en Sol sobre sus Tres coronas" de Echave y Assu y "El sol y Año Feliz del Perú" de Rodríguez Guillén.
En 1715 se publicó la "Gaceta de Lima" tuvo problemas, reapareció con nuevas modificaciones en 1793 y duró hasta 1810.
En el Siglo XVIII Porras B. Afirma que "los periódicos que merecen el nombre de tales, por su publicación sistemática y su función informativa inmediata, sólo aparecen en 1790..."
El primero de Octubre de 1790, el español Jaime Bausate y Mesa fundó el "Diario Erudito, Económico y Comercial de Lima", mas conocido como "El diario de Lima" que es considerada la primera publicación de aparición diaria en América del Sur. Dejó de publicarse el 26 de Septiembre de 1793, cuando Bausate y Mesa ya había abandonado la dirección para cederla al impresor Martín Saldaña. Poco tiempo después, Bausate y Mesa viajó a Bueno Aires, Argentina donde fundó el "Telégrafo Mercantil, Rural, Político, Económico e Histográfico del Río de la Plata".
En 1791, el padre Olavarrieta fundó el "Seminario Crítico", con notas literarias, de teatro y políticas. La escritora Ella Dumbar juzga de este periódico "representa el periodismo reaccionario y encarnó el más añejo sentir conservador, ajeno y opuesto a las novedades doctrinales", aparecieron sólo el 16 números de este periódico, hasta el año 1795.
El primer periódico doctrinario del Perú fue "El Mercurio Peruano", fundado el 2 de Enero de 1791 por José Baquijano y Carrillo, Jacinto Calero y Moreyra y el padre Diego Cisneros, fueron sus principales colaboradores Hipólito Unanue, y Pavón, señalado por algunos historiadores como el verdadero fundador, José Ross y Rubio y los padres Cipriano Calatayud e Ignacio Castro. Se publicó hasta 1810.
En el Siglo XIX Porras Barrenechea considera que fue "por primer vez" durante el gobierno del virrey José Fernando de Abascal (de 1806 a 1815) que "los periódicos adquirían influencia social y política, a la vez que una función informativa".
El primero fue "Minerva Peruana", fundado en 1805 por Guillermo del Río. En 1810 cambió su nombre por el de "Gaceta del gobierno de Lima" y se publicó hasta 1821, fue oficializado como "Gaceta del Gobierno de Lima Independiente" y continuó apareciendo durante la época del libertador Simón Bolívar (1823 – 1826). El 6 de Septiembre de 1811, el español Gaspar Rico y Angulo editó "El peruano", que en 1813 varió su nombre por el de "El peruano liberal".
A este periódico siguieron "El satélite Peruano", "El investigador", "Argos Constitucional", "El Semanario" y "El americano".
El primer periódico libertario fue el "Boletín del Ejercito Unido Libertador", establecido el 5 de Octubre de 1820 en Pisco, ICA.
Los principales periódicos de la posguerra, entre 1883 y 1900, fueron "El Limeño", "La Época", "La Actualidad", "El Callao" "El País", creado por el civilismo para apoyar al presidente Piérola, pero fue clausurado 3 veces y el 12 de junio de 1890 reapareció cuando Piérola volvió al poder.
La década de los 80 fue pródiga en la aparición y desaparición de periódicos, destacando entre ellos "El diario de Marka", "La República", "El Observador", "El Popular", "Hoy", "La Voz", etc.
La política siempre ha tenido problemas con el periodismo, pues no existía libertad de expresión. Ahora nuevos diarios, revistas y volantes dan sus opiniones sin ninguna censura; aunque existen excepciones.

La Sociedad de Amantes del país y El Mercurio

El Mercurio Peruano es el periódico más importante de la Ilustración Peruana. Creado por un círculo de intelectuales jóvenes se publicaron entre 1790 y 1795 más de 400 números en los cuales se trató los asuntos más diversos. Sin embargo, es fácil resumir su tema principal: hacer conocer el Perú y ilustrar a los peruanos. Por eso, el Mercurio Peruano no sólo fue un gran periódico del Siglo de las Luces sino también el primer periódico netamente peruano. El Mercurio Peruano de Historia, Literatura y Noticias públicas (así su título completo) fue creado en 1790 por la Sociedad Académica de Amantes del País de Lima. El fin de esta sociedad fueron las discusiones filosóficas y - sobre todo - la publicación del Mercurio Peruano. La mayor parte de los artículos se redactaron por miembros de la Sociedad aunque con el transcurso del tiempo, otros autores tenían cada vez más importancia. El periódico se publicó dos veces a la semana teniendo un tiraje entre 400 y 575 ejemplares, número bastante elevado para le época. Sin embargo, después de pocos años el Mercurio Peruano entró en crisis. No se podía mantener el alto nivel de los artículos y la financiación de la publicación se hacía cada vez más difícil. Cuando el Virrey Gil de Taboada retiró el apoyo económico, el Mercurio Peruano dejó de existir.
Los temas más importantes del periódico fueron la
geografía, la historia, las ciencias (sobre todo medicina y historia natural) y la economía (comercio, minería y economía política ante todo). Ilustrar a los peruanos no sólo significó darles a conocer información sobre el Perú sino también ganarles para las ciencias y el razonamiento moderno. Por eso, en muchos artículos se explicaron nuevos inventos y la utilidad que iba a tener su aplicación en el Perú. Sin embargo, abrazar el pensamiento moderno no equivalió rechazar la religión católica. Al contrario, el Mercurio Peruano defendió un "catolicismo ilustrado" (p. 140) que frente a la Revolución Francesa se volvió muchas veces más católico que ilustrado.
Los artículos sobre el Perú publicados en el Mercurio Peruano constituyen hasta hoy una fuente básica para conocer el Perú a fines del siglo XVIII. De los muchos estudios sociales publicados destacan los sobre indios (precolombinos y amazónicos, sobre todo), sobre los negros y la esclavitud, sobre el rol de la
mujer, sobre la importancia de la educación y sobre los pobres en el Perú. En los estudios económicos, la minería y el comercio ocuparon el rol central. Sorprende la poca importancia que se daba a la agricultura y a la artesanía y manufactura respectivamente.
El
libro de Clément será por muchos años el estudio más completo del Mercurio Peruano. Efectivamente, quedan pocas preguntas para investigar sobre este periódico y su contenido. El estudio de Clément no pretende ser una investigación sobre el surgimiento del periodismo peruano, la Ilustración en el Perú y menos, de la emancipación peruana. Se limita estrictamente al análisis del Mercurio Peruano. Tocará a otros autores integrar este estudio excelente dentro de interpretaciones generales de la historia del Perú.
EL PENSAMIENTO ILUSTRADO EN ELMERCURIO PERUANO 1791-1794
La
prensa moderna irrumpió en la sociedad peruana en el siglo XVIII. Desde entonces, cimentó en la verdad y la justicia los fundamentos esenciales de la labor informativa y ha sido un elemento muy influyente en el desarrollo histórico del país.
El pensamiento Ilustrado en el Mercurio Peruano 1791-1794 es un estudio integral del Mercurio desde la perspectiva periodística.
Su influencia fue latinoamericana porque fue promotor y
modelo de prensa para Quito, Santa Fe de Bogotá y la Habana. Además tuvo suscriptores en Guayaquil, México, La Paz, Buenos Aires, Santiago y Concepción; e incluso corresponsales en algunas de estas ciudades. El Mercurio tuvo un alto índice de lecturabilidad, de 10 a 15 lectores por ejemplar, similar al de El Comercio guardando las distancias históricas.
El Mercurio fue esencialmente un periódico de ideal. El libro descubre, desde las 3541 páginas de los 411 números, la similitud y el disentimiento con el pensamiento ilustrado de los europeos, así como la peculiaridad de la corriente en el Perú dieciochesco ya que estudia al periódico como parte de una sociedad, que influye en él, pero que también es influida por éste.
Aun viviendo en la sociedad de la
información, es importante conocer los aportes del Mercurio porque "la historia es principalmente una conciencia el pasado, de su realidad, pero también de su gravitación en nuestra vida contemporánea y futura".
HIPÓLITO UNANUE EN EL MERCURIO PERUANO
Presentamos la obra de Hipólito Unanue y Pavón (1755-1833), recordado como precursor de la Independencia del Perú, publicada en el ilustrado y célebre periódico Mercurio Peruano (1791-1794). En su obra, se advierte una clara influencia del pensamiento de la Ilustración, en especial en los artículos de tema científico y en aquellos en los que subraya la importancia del comercio para el virreinato. Asimismo, recorremos sus trabajos históricos y su constante intención de reivindicar lo americano. Estos últimos temas nos muestran que en ese entonces se empezaba a entender intelectualmente la existencia del Perú como una continuidad histórica y, a la vez, confirman el nivel de afirmación que adquirió el sentimiento regional de ser americano.
El Mercurio Peruano y los Médicos Peruanos
En 1790, un grupo de jóvenes ilustrados formó la Sociedad Académica de Amantes del País, con la finalidad de discutir sobre los asuntos nacionales. Este grupo, que reconoció como fundador a Joseph Rossi y Rubí, estuvo conformado por José María Egaña, Demetrio Guasque, Hipólito Unanue y Jacinto Calero y Moreira. Los cuatro primeros junto con otros dos conocidos por los seudónimos de Mindirido y Agelasto, más tres damas conocidas como Dorálice, Florida y Egeria, se habían reunido tres años atrás durante poco menos de un año, formando la Sociedad Harmónica, para discutir sobre
literatura y las noticias públicas. Esta Sociedad fue la base de la Sociedad Académica de Amantes del País.
Los miembros de la Sociedad Académica de Amantes del País decidieron plasmar en el
papel los temas de sus conversaciones. Así nació un periódico al cual llamaron el Mercurio Peruano de Historia, Literatura y Noticias Públicas. Poco después, por la vastedad de las materias tratadas, se vieron obligados a incorporar otros miembros. El 2 de enero de 1791 salió el primer número del Mercurio Peruano y tuvo una buena acogida, contándose 220 suscriptores. Estos alcanzaron a 398 en el mejor de sus momentos. La competencia por la supervivencia, los suscriptores, fue dura entre el Diario de Lima y el Mercurio Peruano y sería más rigurosa al aparecer un nuevo periódico. En efecto, el 12 de junio de 1791 apareció el Semanario Crítico, por obra del franciscano español Fray Antonio Olavarrieta. Este semanario moriría con el número 16(4).
La más grande contribución del Mercurio Peruano fue el hecho de que por primera vez, desde el arribo de los españoles a esta parte del continente, se estableció el
concepto de Perú como nación o país y de peruanidad como sentimiento. Miembro notable de la Sociedad Académica de Amantes del País fue el medico Hipólito Unanue; por tanto, nos interesa conocer la participación de los médicos de la época y el contenido de los temas médicos en esta publicación.
De 173 temas
tratados durante los doce números, los referentes a Medicina fueron en proporción creciente: 9.22 % en 1791, 19.93% en 1792, 18.43% en 1793 y 20.44% en 1794. Este interés creciente por los temas de Medicina es parte del interés por las materias de aplicación práctica en aquella época. La descripción y tratamiento de las enfermedades fue muy novedosa en ese entonces al igual que lo fueron los temas de Geografía (nuevos caminos, minerales, etc.), Historia Natural (aprovechamiento de las plantas), conceptos sobre economía y finanzas, la herejía revolucionaria de los franceses, entre otros temas.
De 517 suscriptores registrados, según la actividad profesional, sólo se contó con los siguientes médicos: el selecto aragonés Cosme Bueno, ex-cosmógrafo mayor del Reino; José Manuel Dávalos, maestro de
Química en la Universidad de San Marcos, José Díaz de Arellano, primer cirujano de la Armada y médico de cámara y de la familia del virrey; José León y Vargas, médico en La Paz; Gabriel Moreno, dedicado a la enseñanza de las matemáticas en la Universidad de San Marcos y llegó a ser cosmógrafo mayor del Reino; José Hipólito Unanue, catedrático de Anatomía en la Universidad de San Marcos; el mulato José Manuel Valdés, notable cirujano de la época que recién en 1806 sería aceptado como médico. Como podemos apreciar, de estos siete médicos suscritos a el Mercurio Peruano, sólo dos, Díaz de Arellano y Unanue, ejercían propiamente la profesión en esta parte del país.
Entre las razones que expliquen la escasa cantidad de médicos suscriptores de el Mercurio podemos considerar dos: el relativamente elevado
costo de la suscripción y el desinterés de los médicos de la época por las publicaciones en general. Sobre lo primero se sabe que la suscripción mensual era de 14 reales, sin considerar el parte, cantidad que era el 3,5 % del sueldo de un oidor, y hasta el 28 % de lo que cobraba un pequeño funcionario. En general, los suscriptores del Mercurio Peruano pertenecían a los sectores bien acomodados o pudientes de la sociedad. Sobre lo segundo, la única evidencia es la casi inexistencia de publicaciones, en general, por parte de los médicos.
Los temas médicos
tratados se refieren a la importancia de la anatomía, a la inauguración del Anfiteatro Anatómico, el mal de altura, la vejez y la longevidad, un cólico extraordinario, un caso de tenia, un aneurisma del labio inferior, la disentería, las aguas termales, el veneno animal, el tratamiento de diversos padecimientos de estas regiones, la quina o cascarilla, las aguas minerales, las virtudes de la coca, los pacientes de los hospitales de Lima, las medidas higiénicas para conservar la salud y para la preñez y otras curiosidades médicas. Estos temas han sido revisados recientemente.
En conclusión, el Mercurio Peruano fue un periódico cuya importancia radica en que junto con el
concepto de Perú como nación se tocaron muchos temas, de los cuales algunos reflejaron parcialmente el interés de los médicos de la época, por lo menos de una élite de ellos. Y, en general, la participación de los médicos de la época como suscriptores fue escasísima.
El decimosegundo y último número del Mercurio Peruano salió el 31 de agosto de 1794. Las causas de su desaparición fueron económicas, principalmente la falta de suscriptores; la decadencia en la
calidad de los artículos al agotárseles rápidamente la producción a los miembros, optándose por recibir otras colaboraciones que no siempre fueron de lo mejor; y, por último, se tiene indicios de que hubo cierta censura virreinal no obstante de la aprobación oficial para circular.
En las décadas siguientes aparecieron numerosos periódicos con alto contenido de ideas republicanas y en los cuales contribuyeron también los médicos. La mayoría de estos periódicos fue de existencia efímera, pero algunos de ellos como la Minerva Peruana, la Gaceta de Gobierno de Lima, El Verdadero Peruano, El Investigador, tuvieron una vigencia mayor. Estos periódicos ocasionalmente publicaron asuntos relacionados con la medicina nacional, cuyos contenidos aún no han sido bien estudiados. Médicos como Hipólito Unanue, José Manuel Valdés, José Gregorio Paredes, Miguel Tafur, Gabriel Moreno, José Pezet, el cirujano Bartolomé Alcántara y el médico romano Félix Devotti entre otros, dirigieron publicaciones y publicaron notas de encendido contenido republicano además de las propiamente médicas. Fue una época en que muchos de ellos fueron acusados de "hacer proposiciones heréticas", "tener
libros prohibidos" y "leer libros vedados.
El diario La Floresta, que apareció en 1831 y tuvo una breve existencia, debería ser considerado como el precursor de la prensa médica nacional, según opinión del Dr. Arias Schereiber, por la cantidad y calidad de referencias a varios aspectos de la medicina nacional.
SIGLO XVIII MUNDIAL:
· Según el autor (1) La ilustración es la salida de su auto culpable minoría de edad. ( sin la guía de otro)
· Según el autor (2) La ilustración es el auge situacional en su
escala de articulación económica –social del siglo XVIII.
· Según el autor (3) La ilustración es la aplicación práctica de principios (Ej.
Absolutismo)
· Según el alumno: época donde nacen diversidad de ideas para ser aplicados en el siglo XVIII, por lo mismo que el país colonial era colonizado.
SIGLO XVIII EN EL
PERU:
· Según autor (1) la sociedad amantes del país y el mercurio peruano se crea por la época reformista procedente de América y de Europa ilustrada.
· Según autor (2) El mercurio peruano nunca crítico abiertamente el régimen colonial, más bien defendió las
estructuras sociales del perú colonial.
· Según autor (3) El mercurio peruano ayuda a difundir el razonamiento moderno en el Perú, lo que significa arma poderosa contra el antiguo régimen.
· Según el alumno: época donde nacen diversidad de ideas para ser aplicados en el siglo XVIII, por lo mismo que el país colonial era colonizado. CONCLUSIONES
1. La ilustración es la salida de sus hechos situacionales y del
valor para servirse por si mismo de el sin la guía de otro.
2. Siglo XVIII, edad donde nacen diversos hechos históricos y la lucha por salir adelante y los cambios que se influyen de acuerdo al nivel de tiempo que se Vivian.
3. Siglo XVIII, en el Perú resurgimiento de nuevas ideas coloniales del país y la creación de la sociedad amantes del país, dicho grupo surge como idea de poder transformar el país de acuerdo a las alternativas mundiales que se daban en aquella época.
4. El mercurio da conocer los lineamientos que se pudieron haber empleado con más influencia con respecto a los sucesos de eses entonces, y como el Perú podía tener un escudo contra el otro régimen colonial. Siglo XVIII, idea de poder buscar nuestra propia
identidad y desarrollo del país.

La iniciación de la República


La República, que empezó en el Perú como reacción contra el monarquismo de un argentino, San Martín, hubo de estar en manos de un colombiano, Bolívar, al finalizar la guerra.
El Perú que había sido el país más prominente de América del Sur antes de la llegada de los españoles tuvo en el siglo XIX, el más infortunado de su maravillosa
historia. El preciode la intervención colombiana en la guerra de la independencia fue la separación del Alto Perú, la pérdida de Guayaquil, la guerra de 1829 que, a su vez, significó el primer contraste militar y amenaza sobre Tumbes, Jaén y Maynas. Como consecuencia de ello, el Perú entró en constantes rozamientos con el Alto Perú, convertido en Bolivia. Sólo después de 1842, se liberó la secuela de dificultades derivadas de la guerra emancipadora.
Con esto no se pretende negar u opacar, el
valoro la importancia de todos los que prominentes o humildes, en el campo o en la ciudad, en salones, cuarteles, aulas, plazas o mazmorras, lucharon por la independencia peruana desde el siglo XVIII. Lista heroica que ya en 1780 y en 1805, varios años antes que otras partes de América, es escrita con sangre.
Se trata únicamente de señalar el rumbo general de los acontecimientos, muchas veces impermeable a la
acción de los individuos.
ESTRUCTURA ADMINISTRATIVA
El país se caracterizó por una organización administrativa formalista, en la que los ropajes republicanos cubrían a veces la realidad de la tradición colonial. En la vida burocrática había insipiencia. En 1828 el Presidente de la República tuvo cuatro edecanes y dos capellanes. Los
Ministerioseras tres: Gobierno y Relaciones Exteriores, con once empleados; Guerra y Marina con trece y Hacienda con doce.
El Perú había enviado entonces representación diplomática a
Colombia, Chile, Brasily Argentina, un agente de negocios ante Inglaterra y un Cónsul a Panamá. Había, en cambio, ministro chileno; encargado de negocios y vicecónsul de Estados Unidos, más sendos cónsules de ese país en Islay y Anca y vicecónsul en La Libertad; cónsul inglés en Lima y vicecónsul en Arequipa, y en la capital cónsules de los Países Bajos, Francia y Argentina.
El congreso contaba con ocho empleados. La Corte Suprema se componía del Presidente, ocho vocales, dos fiscales y el relator con trece empleados. El gobierno interior del departamento de Lima, estaba constituido por la Prefectura, la Intendencia de Policía, los inspectores de cuarteles, los comisarios conservadores del orden en los valles de la circunferencia de la capital y un escuadrón de Dragones de Policía con tres compañías, dos a caballo, cada una con cien hombres y una infantería con ochenta.
Las dependencias de carácter
fiscal incluían la Contaduría General de Contribuciones, la Contaduría General de Valores, la Junta de Liquidación, la Tesorería general, la Casa de la Moneda, la Aduanay la Caja de Administración.
La
Universidadde San Marcos no funcionaba pero tenía Rector, Cancelario, Vice-Rector, Conciliario Mayor, Conciliarios Menores y catedráticos de distintas materias, aparte de las que correspondían a las órdenes religiosas. Las pocas cátedras del Convictorio de San Carlos, no más de seis, servían a ochenta colegiales. En el colegio de la Independencia de Arequipa había doce cátedras.
El clero reconocía como
autoridad máxima al Deán Vicario Capitular de la Iglesia Metropolitana. Funcionaban el Cabildo Eclesiástico, la Curia Eclesiástica, los curatos, las capellanías de monasterios y beaterios, el Seminario. Los conventos, monasterios, beaterios sufrían las consecuencias de las guerras, las leyes y decretos regalistas y de las circunstancias económicas y sociales. Habían cinco Obispados: Cuzco, Arequipa, La Libertad, Ayacucho y Maynas.
Dentro del escalafón militar figuraban cinco grandes mariscales, 8 generales de división y 20 de brigada. Los juzgados militares entendían los asuntos propios de su desarrollado fuero. El ejército estaba dividido en las divisiones del sur y del norte. Los cuerpos de infantería, nominalmente con mil doscientas plazas cada uno, eran: Ayacucho 1 y 2, Pichincha 3 y 4, Callao 5 y 6, Zepita 7, 8 y 9. La caballería se componía de los Húsares de Junín, los Lanceros del Callao (antes Dragones del Callao) los Lanceros del Cuzco, los Dragones de Arequipa y los Dragones de Policía. A parte de estas fuerzas estaban los cuerpos cívicos.
Gobernaban la Armada, un Vicealmirante (Guise), la Comandancia General de Marina, la Comisaría General. Había arsenal, capitanías de puerto y
escuela central. La lista de los buques de guerra se reducía a los siguientes: la fragata Presidente con 52 cañones, la corbeta Libertad con 22 cañones, el bergantín Congreso con 20, la goleta Arequipeña 16 y la goleta Peruviana con 1. Para el trasporte estaba la fragata Monteagudo. Desarmada aparecía la corbeta de guerra Limeña con 20 cañones. La infantería de Marina constaba de dos compañías con doscientas plazas.
LA DESARTICULADA
ESTRUCTURA ECONÓMICA
El Virreinato del Perú se empobreció notablemente durante la guerra de la independencia. La lucha a la que estuvo obligado primero en Chile, el Alto Perú, el norte de Argentina y
Quito le arrancó dinero, hombres, materiales. Las donaciones, cupos y otras cargas trajeron consigo múltiples exacciones. El desembarco de la expedición libertadora de San Martín dio lugar a que el comercio exterior quedara anulado; y en el interior, los reclutamiento de soldados, los empréstitos, forzados o no, las depredaciones y la inseguridad arruinaron a la agricultura, la minería y las industrias. La guerra duró cuatro largos años. Lima fue ocupada y desocupada varias veces por los ejércitos enemigos. En el norte, para preparar la campaña final, se tomó hasta las joyas de las iglesias; el hierro de las ventanas de rejas y los clavos de las casa particulares. Los españoles convirtieron el sur en su bastión, en su almacén y en su granero.
Uno de los testimonios más elocuentes y menos conocidos acerca de esta situación, fue el del marino norteamericano Hiram Paulding, que estuvo en el Callao en la fragata United States en mayo de 1824 y viajó hasta Huaraz con despachos para Bolívar. Paulding en su opúsculo Bolívar in his camp (Nueva Cork 1834) recuerda lo que era Lima cuando visitó esta ciudad antes y lo que vio en 1824: "el invariable
clima del Perú había dado paso a la impetuosa furia de un tornado, desolando toda la faz de la naturalezaen su indómita carrera; las lindas ciudades y bellos campos del valle del Rímac no habían presentado tal estado ruinoso hasta la llegada de la revolución.. Ocupada alternativamente por realistas y patriotas, todo lo que escapaba de manos de uno pasaba a manos de otro. Los moradores que no habían huido por temor, eran sacados por la violenciade sus casas y consignados en prisión. Sus caballos, su ganado y el fruto de sus tierras eran, sin excepción, botín de guerra. Las ciudades y haciendas ocupadas por la soldadesca, mostraban, a menudo escenas del más desesperado saqueo entre los partidos litigantes, de tal manera que en dos o tres años, la ruina y devastación usurparon el lugar donde anteriormente podía encontrarse todo lo necesario para atender la comodidad y el lujo de sus malhadados habitantes. Con el peculiar desenfreno producido por la amarga hostilidad inspirada en la guerra civil, los más escogidos productos y las mejores obras de arte eran implacablemente arrebatados a sus dueños. Cuando la ciudad de Roma fue conquistada, saqueada y esclavizada, no presentó huellas tan brutales de ignorancia y crueldad".
Lima pasó por una tremenda prueba, pero en mejores circunstancias que el resto del país, no obstante que en el curso de los sucesos fuera víctima de una cantidad de calamidades. La
sociedad fue arrasada hasta sus cimientos. El destierro, el decomiso de bienes y los empréstitos forzados, convirtieron a los adinerados en pobres familias. La vajilla, el mobiliario y realmente todo lo aprovechable, fue sacrificado en aras de la subsistencia; y, muchas veces, sus espléndidas casas eran ocupadas por los mismos soldados. Toda clasede renta fue cortada. Lo que quedó del comercio estaba en manos de extranjeros quienes, algo protegidos por su neutralidad, sacaban partido de los desmanes de la época. Tal era, realmente, el estado de las cosas y casi ningún cambo podía realizarse para mejorar la situación.
Unanue, en su
memoria cómo Ministro de Hacienda en1825, pudo hablar de que si no hay Tesorero Público sin ingresos, ellos "de necesidad deben faltar en un país en el que ha desaparecido la agricultura y en donde la minería, principal fondo de él, está derrumbada y el comercio de la capital sin puerto y sin numerario". Y José de Morales y Ugalde presentaba el siguiente cuadro de su memoria, como ministro de hacienda en 1827: "Millares de hombres arrancados de sus hogares e incorporados a las filas de la opresión hacían falta en los campos, en la marina, en los talleres y en las labores de nuestras productivas montañas. Los ahorros que en la economía de tres siglos y en medio de zozobras habían reservado los peruanos los perdieron a fuerza de exacciones y contribuciones las más violentas. Este era el estado de los pueblos que aún lloraban su esclavitud a fines del año 24: el de los que entonaban cánticos a la libertad no era menos triste y aun me atrevo a asegurar, era el más lastimoso".
La situación existente entonces queda evidenciada en hechos incontrovertibles. Tres veces los españoles, en el curso de la contienda, arruinaron las
máquinas y lleváronse los instrumentos de la Casa de la Moneda. El asiento principal de la minería, la de Pasco, fue hasta cuatro veces asolado entre 1821 y 1824, destrozándose las máquinas de desagüe.
El orden y la
seguridad que la agricultura, la minería y el comercio reclaman para florecer, faltaron a partir de 1820. El desgobierno, las campañas llevadas de uno a otro confín del territorio, los motines, las montoneras y los bandidos crearon condiciones adversas para el fomento material y social. No se ha hecho el cálculode la riqueza que fue entonces destruida y que incluía vidas humanas, ganados, viviendas, herramientase instalaciones. Se rompió el espíritu de trabajo y de orden y floreció la holgazanería en el campo y en la guerra y la supresión de las mitas, hicieron sentir sus efectos en el atraso de la técnica y la falta de herramientas.
A pesar de todas la dificultades, la condición orgánicamente saludable del país, por debajo de las huellas de la guerra y no obstante las angustias de la agricultura y la minería, pudo ser comprobada cuando todas las necesidades de la
administración pública, incluso los gastosde largo asedio del Callao y otros extraordinarios, vinieron a llenarse en la época del Consejo de Gobierno en 1826, con sólo las entradas naturales de los departamentos de Lima, La Libertad, y Junín, sin haber acudido a empréstitos o contribuciones y, antes bien, habiendo disminuido las ya existentes. LA ERA DEL GUANO, ÉPOCA DE LA FALAZ PROSPERIDAD
1.
INTRODUCCIÓN
Como ya hemos afirmado, luego de la independencia desde 1825 a1840 la economía mostraba
signos de un evidente estancamiento y los peruanos vivían en medio de una subsistencia mediocre. No era posible la formación de capital ni había ahorro bancario; tampoco existía el créditointerno - solo el préstamo usurero de algunos comerciantes - y el externo estaba bloqueado al no contar el país con garantías para solicitarlo. En medio de este oscuro panorama, aparece el guano de las islas como un recurso exportable a Europa y Norteamérica que sufrían las consecuencias de la explosión demográfica en pleno siglo de revolución industrial. Era preciso en el Viejo mundo incrementar la producciónagrícola para una población que ya llegaba en 1850 a los 266 millones de habitantes. A partir de 1879, el Perú exportó entre 11 y 12 millones de toneladas de guano que generaron una ganancia de 750 millones de pesos de ellos el estado recibió como propietario del recurso el 60% es decir una masa de dinero considerable como para convertirse a través de inversiones productivas en el principal agente de desarrollo nacional . De otro lado para medir la importancia del guano en la economía peruana debemos decir que cuando Ramón Castilla estableció el primer presupuesto para el bienio (1846-1847) , la venta del abono representaba el 5% de los ingresos nacionales ; años mas tarde entre 1869-1875 el guano contribuía en un 80% al presupuesto nacional. El estado podía entonces recuperar el crédito externo con la garantía del guano y profundizar sus inversiones. No es complicado deducir pues que la historia política social y económica del Peru giraba, hasta 1879 en lo que podía rendir el guano.
De otro lado, para la economía del siglo XIX, recientes
investigaciones demuestran la existencia de tres lógicas regionales que se distinguían por su alto grado de autonomía y que descansaban en la explotación de distintos productos que las vinculaban con mercados extrarregionales ; Lima y la costa centra (articuladas a partir de la explotación del guano y el desarrollo de la agricultura de exportación principalmente azúcar y algodón ) la sierra central (plata, ganadería, altoandina y luego subsidiariamente el aguaardiente de caña en los valles selváticos contiguos); y el sur andino ( las lanas y las fibras de los camélidos andinos). Y como las investigaciones sobre la región norteña (Piura, Tumbes y Cajamarca) son aun muy escasas no es posible intentar por ahora la elaboración de una visión de conjunto movimiento de la economía peruana a lo largo del siglo XIX.
LA HISTORIA ANTERIOR DEL GUANO
Durante mucho
tiempo hasta más o menos el año 750 a.c. la lluvia debió lavar el guano y la costa peruana ofreció características tropicales. Después de esa fecha aproximada, la colonización de islas de Chincha y de otras por las aves debe haberse iniciado entre los siglos VII y VI a.c. Ya no borrado de las rocas sino adherido a ellas. Los iniciadores de esta obra debieron ser los alcatraces que toleraron con más facilidad que sus colegas el clima tropicalizado. Los guanajes anidaron en la pampa encima de la roca viva, después de que piqueros, pingüinos y patoyuncos taladraron las galerías en este material firme pero blando. El aumento de su número fue explosivo pero vinieron los contratistas y los obreros en el laboreo del abono olvidaron todo respecto a al necesidad de no perturbar a los guanajes durante la anidación y la cría de polluelos y pichones, en violación del decreto que será dictado después.
Según cálculos que hizo el arqueólogo norteamericano George Kubler en 1948 con unos artefactos hallados en las islas de Chincha en 1853, debe haber tenido la primera capa de guano encima de la roca viva entonces la edad de 2235 años había sido depositada pues durante los siglos V-IV a. c. En otro experimento con una
muestra del fertilizante que apareció sepultado debajo de una capa de arena de poco más de menos un metro de espesor el isótopo C-14 señalo una edad de mas de 1.900 años o sea el comienzo de la era cristiana.
Otro arqueólogo norteamericano Julios Bird hallos guano debajo de una capa gruesa de basurales dejados por una civilización pre-
cerámica en Pichales la zona de Piragua, con una antigüedad de mas de 3.200 años a. c.
Gracilazo narra al mencionar los islotes despoblados que ello "de lejos parecen los montones de estiércol puntas de alguna Sierra Nevada" y que los
incas vigilaban a las aves hasta el extremo de que "al tiempo de la cría a nadie era licito entrar en las islas, so pena de la vida porque no los asombrasen y echaran de sus nidos. Tampoco era licito matarlos en ningún tiempo dentro ni fuera de las islas, so la misma pena ". Dice a continuación: "cada isla estaba por orden del Inca señalada para tal o cual provincia. Ponianles mojones para que los de una isla no se entrasen en el distrito de la otra y repartiéndose más; en particular daban con el mismo limite a cada pueblo su parte y cada vecino la suya tanteando la cantidad de estiércol que había menester y so pena de muerte no podía el vecino de un pueblo tomar estiércol del termino ajeno porque era hurto ni de su mismo termino podía sacar la misma cantidad que le estaba tasada conforme a sus tierras que le era bastante y la demasía la castigaban por el desacato. Ahora en estos tiempos se gasta de otra manera. Es aquel estiércol de los pájaros de mucha fertilidad". Hasta Garcilazo.
Considerando el abono entre los bienes comunes los propietarios de tierras sacaron de las islas sin gravamen que los gastos de extracción la cantidad que necesitaban para el cultivo. Después de que se inició la exportación a Europa no perdió aquel su
calidad de bien común en todo aquello que pareciera necesario para la agricultura del país. Fue clasificado como uno de los bienes nacionales ya que donde se le encontrara debía ser propiedad del Estado. Los descubiertos y la Ordenanza de Minería no eran aplicable a estos casos (Decreto de 22 de Febrero y 30 de abril de 1842)
EL GUANO Y SU EXTRACCIÓN
El clima templado y la ausencia de lluvias en el litoral hicieron posible que el excremento depositado durante siglos por las aves marinas quedara acumulado en los diversos islotes de la costa. Prácticamente se trataba de montañas de guano que comenzaron a ser reconocidas y utilizadas en los sombríos costeños desde la época prehispánica así lo reconocen cronistas como José de Acosta, Pedro Cieza de León y Agustín de Zarate. También la arqueología ha registrado su utilización por lo menos desde intermedio Temprano (200-600 d. C.). Durante los años coloniales el recurso también fue extraído para abonar las plantaciones de las haciendas principalmente en la costa central. En ningún momento se pensó en el guano como un recurso capaz de ser comercializado internacionalmente hasta que
Alexander von Humboldtenvió muestras de guano a los laboratorios alemanes en 1802. También llegaron muestras a Estados Unidos (1824) y Francia (1832) y en 1840 Justus von Liebig –padre de la químicaagrícola-reconoció el alto valor del guano como fertilizante al comprobar su gran contenido en nitratos y fosfatos un químico francés en Tarapacá, Alejandro Cochet, encontró que el guano poseía amoníaco, acido úrico y subcarbonato de sodio. El británico Tomas Way, consultor de la Real Sociedad de Agricultura de Londres, lo recomendó como abono y calculo su precio en 32 libras por tonelada.
De esta manera el Viejo Mundo se intereso por su compra y el guano de las islas fue reemplazado lentamente en algunas zonas al estiércol de ganado que era atizado desde la época medieval. En 1841 en el buque Bonanza, se envió el primer embarque hacia Gran Bretaña y poco después fue necesario despachar 22 barcos más con el mismo destino y hacia Francia,
Alemania y Bélgica con más de 6 mil toneladas de registro. Hasta 1849 el precio por el guano en el mercado de Londres oscilo entre 25 y 28 libras por tonelada. Un paréntesis se vivió en 1842 cuando el precio cayó a 12 libras por tonelada debido a la competencia ofrecida por el guano africano. A partir de 1850 el precio promedio fue de 18 libras, hasta producirse su descenso durante la década de 1860, cuando se inició la comercialización del fertilizante artificial recientemente descubierto.
Inicialmente el guano se extraía en las islas de Chincha-el principal yacimiento-en forma gratuita; disposiciones legales de 1830 así lo establecían. Sin embargo cuando hacia 1840 el Estado se dio cuenta de lo rentable que podía ser su venta en Europa tomo posesión del recurso y empezó a reglamentar su extracción. Entre 1841 y 1849 los contratistas del guano con la colaboración del Estado consiguieron penados y desertores del Ejército para el laboreo en las islas estos se complementaron con unos pocos esclavos y con peones peruanos a sueldo, así como con cierto número de obreros chilenos más acostumbrados que la mayoría de los peruanos al duro trabajo
manual en el clima de la costa.
En Octubre de 1849 el Estado otorgó, hasta 1855, las labores de extracción y embarque (el "carguío del guano" como se le llamaba entonces) al comerciante Domingo Elías quien inició la
introducción de mano de obra China. A partir de ese momento la producción y comercialización dejaron de ser una sola empresa. Un informe rendido en 1853 señalaba que la gente de Elías estaba conformada por 600 chinos, 50 esclavos y unos 200 chilenos o peruanos gran parte de estos últimos penados o desertores de Ejercito. A cada peón se le asignaba una cuota de 4 toneladas diarias de guano para entregar al borde de las escolledas y por esa cantidad recibían los convictos y chinos 3 reales al día (ocho reales eran un peso). De ese jornal se retenían 2 reales por comida a los peones libres se les abonaba 6 reales. El abono que entregaban en exceso se pagaba por igual a todos los trabajadores.
El informe describe los frecuentes azotes a os chinos y declara que no había día que no se produjera un intento de
suicidio. Posteriormente cada trabajador estuvo obligado a entregar un promedio de 3 toneladas diarias a cambio de un ingreso mensual de 32 chelines para los chinos, además de su comida y 37 chelines para los peones libres. El capital fijo para el laboreo en aquellos años se componía de pico palas y 30 botes para el embarque, también se tuvo que construir diversas instalaciones como almacenes para el instrumental, viviendas para los trabajadores y servicios de embarque. Como vemos el sector guanero era aparentemente primitivo, pero como por ejemplo en 1869 había en las islas Chincha 160 barcos con 4 mil tripulantes esperando recibir guano y transportándolo a Europa y Norteamérica; esto a pesar de que para ese año ya se habían explotado los mejores yacimientos y las islas eran "mas pobres".
VENTA DEL GUANO
Durante ese periodo la venta del fertilizante tuvo lugar bajo tres modalidades distintas en orden cronológico; la venta directa, las
consignaciones y el monopolio. Durante la primera de ellas (1841-1847) el Estado firmó siete contratosde venta directa con dos acaudalados comerciantes (Francisco Quiroz y Pedro Gonzáles Candamo) y algunas casas mercantiles extranjeras (Aquiles Allier, Montane, Paumaroux y Puimirol, Gibbs). A pesar en estas negociaciones de las 295 mil toneladas exportadas pudo captar el 33% del valor del retorno lo que significó aproximadamente poco más de 5 millones de pesos de ingreso por año. Es cierto que las cifras no son muy confiables sin embargo esto permitió al gobierno de Castilla encontrar un crédito externo a trabes de la conversión de las deudas anteriores en una nueva.
La deuda nomina era de 1.816.000 libras esterlinas y los intereses ascendían a 2.564.532. El enviado peruano José Joaquín de Osma firmó en Londres un convenio con el Comité de Tenedores de
Bonosen el cual quedó estipulada que la mitad del ingreso neto del guano exportado a Gran Bretaña sería para el pago de los bonos y dividendo a los acreedores británicos; además la firma contratista debía ser preferentemente inglesa. Por ello en 1849 se firmó el convenio con la Casa Gibbs dando inicio al sistema de las consignaciones. Como consecuencia de estas operacionesel valor de los títulos peruanos en el mercado de Londres subió de 54 en 1849 a 103 en 1852, ascenso que reflejaba el restablecimiento del crédito externo del Estado peruano.
El régimen de las consignaciones (1849-1869) lo inició como anotamos más arriba, la Casa Gibbs que se convirtió no sólo en el mayor agente en Inglaterra sino en uno de los más grandes
proveedores de fondos para el tesoro público del Perú. Este sistema consistía en que el Estado conservaba la propiedad sobre el recursosel consignatario aportaba su capital para la explotación y venta; los contratos eran firmados por el Estado y podían ser prorrogables. Entre 1850y 1861, Gibbs había exportado cerca de 2.100.000 toneladas de guano cuya venta le produjo un beneficio declarado cerca de 800 mil libras esterlinas. Gibbs entregó puntualmente al tesoro público beneficios sin embargo en 1857, el Estado peruano encargó a Mariano Basagoitia y a Felipe Barriga la revisión de los libros de dicha compañía. Otra comisión que actuó en Francia a cargo de Tomas de Vivero canceló el contratocon la compañía Montane, distribuidora del guano en aquel país entregando por orden del gobierno el negocio a la Casa Gibbs. A fines de 1862 Gibbs no pudo obtener la renovación de su contrato pues el segundo gobierno de Castilla entregó la consignación a un grupo de peruanos asociados bajo el nombre de "Compañía y Asociados Nacionales". A partir de ese momento lo que aducían de ser "hijos del país" (Clemente Ruiz de Villate, Felipe Santiago Gordillo, José F. Canevaro, Manuel Pardo, Carlos Delgado Moreno, Felipe Barreda) pasaron a tener el control de la venta del guano en el mercado inglés.
El saldo de esta etapa con los consignatarios nacionales no pudo ser más desalentador para el Estado. Según
fuentes disponibles, parece que la venta del guano en Europa ya no era muy rentable -el precio por tonelada había bajado considerablemente- y los nuevos contratistas no estaban en capacidad de cumplir sus obligacionesde esta forma el Estado tuvo que recurrir al crédito externo para cubrir sus brechas presupuestales. En 1865 se gestionó un empréstito con Inglaterra que ascendía a 50 millones de pesos, aunque al final el Estado solo pudo conseguir 7 millones de libras esterlinas; parte de ese dinero sirvió para la adquisición de los blindados "Huáscar" e "Independencia", parte medular de la escuadra que participó en la guerra del Pacífico 14 años más tarde. La situación se agravó con los gastos que se efectuaron durante la guerra con España y el aumento de los intereses por deuda interna y externa. Un resumen de los principales consignatarios de guano se muestra en el cuadro de página siguiente.
Todo ello explica la audaz medida aplicada en 1869 por el joven ministro de Hacienda, Nicolás de Piérola, para la firma del contrato Dreyfus. Antes, el presidente Balta le había encomendado la difícil tarea de reformular la
política económicadel país. Piérola entendió que para saldar el déficit fiscal-unos 17 millones de soles- había que quitar el negocio a los consignatarios y organizar un monopolio de la extracción y comercialización del guano. El acuerdo con Dreyfus se firmó el 5 de Julio de 1869 y este se comprometió a comprar al Perú 2 millones de toneladas de guano, adelantando 2 millones de soles en dos mensualidades. Asumió además el compromiso de entregar cada mes, hasta marzo de 1871 la suma de 700 mil soles. Dreyfus se haría cargo de todo el negocio del guano a medida que el plazo de vencimiento de lo contratos firmados con los consignatarios fuese llegando a su fin. También se comprometió a pagar la deuda externahaciendo uso de las ganancias obtenidas por la venta del fertilizante.
Como vemos los términos del contrato eran ventajosos para el Peru, pues recibiría mensualidades fijas y podría programar sus gastos. Como es lógico los consignatarios levantaron su voz de protesta y la
prensa diaria se convirtió en una tribuna contra ataques de Pierola y Dreyfus; el asunto pronto llegó hasta los tribunales. De este modo renegociada la deuda el régimen de Balta estuvo en capacidad de obtener nuevos préstamos (1870-1872) para implementar su política ferrocarrilera y de construcción de otras obras publicas. Pero la exigua rentabilidad de estas obras impidió la cancelación de los compromisos adquiridos el propio Dreyfus dejó de entregar las mensualidades porque el Estado no le cancelaba algunos adelantos adquiridos.
EL DESTINO DE LOS INGRESOS POR EL GUANO
Un estudio elaborado por el economista norteamericano Shane Hunt (1973) demuestra el destino de los ingresos por la venta del guano en la economía peruana durante la denominada "prosperidad falaz".
Las estimaciones anteriores nos demuestran el carácter improductivo de la mayor parte de los gastos- con la excepción de lo ferrocarriles- y la transferencia vía la "consolidación de la deuda interna"- de un capital importante al mercado interno para elevar la
demanda o inducir la inversión privada. Detengámonos un momento en el problema de la deuda interna. El 16 de marzo de 1850 el gobierno de Castilla aprobaba la ley de consolidación de la deuda interna que implicaba una vasta operación financiera consistente en el pago de las deudas acumuladas contra el Estado peruano desde las guerras de independencia y los inicios de la República a favor de los prestatarios nacionales.
La medida reconocía como
créditoscontra el Estado todos los prestamos otorgados voluntariamente o compulsivamente en especies o dinero efectuados por cualquier autoridad gubernamental desde 1820. La operación significaba el final de tanto tiempo de frustración de reclamar dinero a un Estado prácticamente sin tesoro hasta la década de 1840. Quedaban entonces dos posibilidades: pagar a la mas amplia variedad de acreedores incluso buscando favorecer directamente a quienes tenían menos recursos o pagar a una minoría valiéndose de los mecanismos estatales. Se optó por la segunda y comenzaron a formarse rápidamente verdaderas fortunas a costa del erario público. En suma el pago de la deuda interna no pudo ser el instrumento para incrementar la circulación monetaria y para democratizar el crédito y tampoco permitió que al algunos personajes accedieran a la clase alta o que cuando menos se ampliaran los sectores medios.
El escándalo empezó a desatarse cuando al finalizar el primer mandato de Castilla en 1851 la deuda consolidada alcanzaba los 4.879.607 pesos según el propio Castilla el monto total de la deuda no podía sobrepasar los 6 0 7 millones de pesos . Pero el siguiente gobierno, el general Echenique reconoció mas de 23 millones de pesos en vales una comisión investigadora señalo en 1853 que los créditos reconocidos por el gobierno de Echenique llegaban más de 19 millones de pesos en bonos de las cuales 12 millones eran fraudulentos. Precisamente uno de lo efectos sociales de estos malos manejos fuel el alzamiento popular de 1854 capitalizando por Castilla para derrocar a Echenique en la batalla de la Palma. Lo interesante es que ha quedado una gran variedad de
documentos que revelan la profunda crisis moral de la administración pública y la gran "imaginación" de los acreedores para por ejemplo alterar el monto inicial de su deuda falsificando documentos. Incluso se llegó tal grado de abusos –como lo confeso el propio Echenique en sus Memorias- que se falsificaron las firmas de San Martín y Bolívar para cobrar supuestos préstamos levantados entre 1821 y 1826.
Si se revisa la lista de los consolidados se advierte que fueron grandes comerciantes y el 36% funcionarios públicos entre civiles y militares. De otro lado fueron pocas las familias vinculadas a la aristocracia colonial que se beneficiaron fue básicamente una minoría que no excedió las 50 personas y entre ellas no figuraban precisamente las de escasos recursos. También se ve con la facilidad que detrás de todo esto se jugaban intereses de
grupos vinculados por relaciones de clientelaje establecidas anticipadamente con los distintos regimenes de la época. Lo demuestra en el caso de Castilla en 1854 al parecer el Mariscal se sublevo contra Echenique por los manejos turbios de la consolidación pero una vez en el poder efectuó procedimientos similares con las personas que lo apoyaron. De ese modo la imagen de Castilla tantas veces mitificaba queda a un tanto devaluada. De otro lado ¿Qué hicieron estos personajes con el dinero recibido? Unos lo invirtieron en agricultura otros presionaron al Estado para beneficiarse con el negocio del guano convirtiéndose en "consignatarios nacionales" y los demás lo derrocharon sin invertir en industria imitando el estilo de vida de la burguesía europea.
En
síntesis la consolidación de la deuda interna no contribuyó a impulsar el capitalismo o la modernización del país, sino por el contrario acentuó la desigualdad económica y social. Aun mas produjo una grave ruptura entre el Estado y sus ciudadanos. En efecto los sectores medios y populares no se limitaron a espectar pasivamente el "festín" de los bonos sino que apareció toda una literatura contestataria muy agresiva con ciertas analogías a las revoluciones europeas de 1848 (como los alzamientos de Lima y Arequipa) Un ejemplo claro fue la comedia de Manuel A. Segura llamada El resignado, donde recuerda el saqueo de una residencia limeña a los gritos de ¡Mueran los consolidados! ¡Viva la libertad! (citado por Flores Galindo 1988).
Las medidas populistas de Castilla al eximir del tributo o contribución a los indios y declarar la abolición de la esclavitud tuvieron sus repercusiones en los gastos del Estado. La manumisión de casi 26 mil esclavos en 1854 se hizo mediante el pago de 300 pesos por cada esclavo liberto a sus propietario. El
costo de esta filantrópica medida ascendió a casi 8 millones de pesos y su financiamiento fue posible gracias a las capitales generados por el guano. Lo importante es señalar que esta medida también puso en manos de la clase propietaria una apreciable suma de dinero para ser reinvertido en la agricultura parte del mismo se utilizo en contratar la llegada de trabajadores chinos -los coolíes- dentro de un sistema de esclavitud disfrazada. Entre 1849y 1874 llegaron aproximadamente 87 mil de Macao. Por su lado la eliminación del tributo indígena era una medida fácil ya que para 1850 este rubro representaba menos de 900 mil pesos al año debido al empobrecimiento creciente de la población andina recordemos que la imposición del tributo indígena estuvo ligada históricamente a la propiedad y renta de la tierra.
Una última pregunta queda luego de este
análisis ¿era posible la industrialización en el Perú del XIX? Paúl Gootemberg (1982) cuestionó la supuesta carencia de una demanda interna tal como lo sostuvo Bonilla (1974) Reconoce que existía un mercado a la espera de una industria que sin embargo no surgió. Desde 1845 varios hacendados y comerciantes incursionaron en algunos proyectosindustriales y estuvieron interesados en políticas proteccionistas algunos obtuvieron del Estado el monopolio para implementar industrias y compraron maquinarias contrataron técnicos extranjeros para adiestrar a los nacionales y reforzaron las presiones proteccionistas. El mercado existente era muy grande para la capacidad instalada y las "fabricas" apenas cubrían el 20% del potencial mercado interno. El gobierno de Castilla aprobó algunos proyectos e incluso adjudicó subsidios directos en forma de guano. Todas las condiciones estaban dadas para el capital, mercado interno y mano de obra. Lamentablemente los proyectos industriales fracasaron por la incapacidad de exigir con más insistencia una política proteccionista y por falta de producción. La baja utilización de la capacidad instalada hizo aumentar los precios de los productos nacionales favoreciendo a las importaciones. Como consecuencia los comerciantes industriales orientaron rápidamente sus inversiones actividades menos riesgosas como el comercio, agricultura y banca.
En efecto, el sistema bancario peruano tiene sus orígenes en los tiempos del guano. La fundación de los primeros
bancos se asocio a la canalización de capitales orientados al negocio guanero y a la agricultura así como a la concesión de algunos créditos o fuga de capitales al extranjero por parte de los consignatarios nacionales. No es casualidad que entre los miembros del directorio de los bancos por esos años encontremos sus nombres. En 1862 se creó el Banco de la Providencia con un capital de un millón de pesos el segundo que apareció fue el Banco del Perú en 1863 que llegó a tener un capital de 2 millones de pesos dos años más tarde también en 1863 se abrió en Lima una sucursal del Banco de Londres y en 1866 surgió el Banco de Crédito Hipotecario la Cajas de Ahorros de la Beneficencia Pública hizo su aparición en1868 y al año siguiente se fundó el Banco de Lima con un capital bastante fuerte de 3.200.000 soles por estos años también iniciaron sus operaciones el Banco Nacional del Perú, Garantizador Mercantil del Perú, la Patronal, Banco de Comercio del Perú, e incluso en 1873 el Banco de Ascope en la Libertady del Callao en 1877.
Todo este auge bancario entró en crisis antes de la guerra del Pacifico la mayoría quebró y desapareció. Los bancos que quedaron en mejores condiciones fueron el de Londres y el del Callao. Es justo mencionar que también se desarrollaron las compañías Sudamericana de
Seguros. En 1867 apareció la primera, la compañía la Paternal, luego aparecieron La Confianza (contra incendios) la compañía Sudamericana de Seguros (contra incendios y riesgos marítimos) Life Insurance, Scotish Imperial (contra incendios y sobre la vida) Compañía de Seguros Lima, Seguros Marítimos, Standard y London and Southwark y Sum FIRE Office (contra incendios).
EL PROBLEMA DE LA
PRODUCTIVIDAD DEL GUANO
Manuel Pardo afirmó que era desconsoladora la historia de los 150 millones que el guano había producido durante quince años jamás invertidos ellos en caminos que unieran a nuestros departamentos o en riego para nuestro
suelo. Dio la voz de alarma sobre un gravísimo peligro en el que estaba el país: el crecimiento de los gastos no tenía relación con el aumento de la productividad nacional. "El Perú ,decía Pardo, gracias al guano puede consumir y consume hoy del extranjero tres veces mas de lo que naturalmente produce y el Gobierno del Perú puede hoy gastar y gastar cuatro veces mas de sus entradas naturales".
En 1845 se había producido y exportado por un valor de siete millones anuales más o menos consumiéndose entonces poco más según Pardo en 1860 se recibía 21 millones de mercaderías extranjeras pagadas mas o menos con los mismos 7 millones del guano. Los peruanos trabajaban como 1 y se daban el lujo de consumir como 3. Era eso muy cómodo por el momento pero aterrador ante el porvenir.
De 1847 a 1853 no hacia aumentado la cifra de las
exportaciones distintas del guano, decía Pardo, lejos de eso ella presentaba una tendencia a la disminución. En 1847 los productos naturales eran 7 millones y los consumos alcanzaban a 21 millones. El guano pagaba la diferencia.
Pero ¿Qué pasaría cuando el guano se agotara? Pardo no creía que bruscamente se pudiera entonces lograr una reducción de los consumos a 7 u 8 millones en vez de 25 o 28 que en esa época serian.
"Es necesario crear producción crear riqueza para poder hacer frente con ella más tarde a los gastos del Estado" " El aumento de la producción natural del Perú es el remedio el único remedio para preservarnos de ese cataclismo que indudablemente tiene que sobrevenir algún día y que no esta quizás muy lejos " afirmaba proféticamente Pardo en 1860.
Las reflexiones anteriores no implicaban la "
crítica más contundente al sistema de las consignaciones" como se afirma. Pardo se limitaba a decir que el guano se había administrado mal por los extranjeros que tuvieron a su cargo este negocio hasta la fecha en que redactó sus colaboraciones a la Revista de Lima o sea 1860. Lo cierto es que encabezó el grupo de nacionales que poco después obtuvo la consignación mas importante o sea la de Inglaterra.
La opinión de Manuel Pardo y de sus secuaces de que la construcción de ferrocarriles era el arma estratégica con la finalidad de preparar el
desarrollo económico del Perú aparece anunciada por algunos como un instrumento para afirmar los privilegios de su clase. Sin embargo, respondió a la seducción de un mito ampliamente difundido en el mundo de entonces. Se ha dicho también: "El recurso a los capitales extranjeros, con la sólida garantía de la hipoteca del guano, debía construir el medio para realizar este proyecto". Pardo no aludió a nada de eso en su trabajo sobre Jauja. Al ocuparse concretamente del ferrocarril a esa provincia expresó que se podía atraer "capitales europeos por medio de una garantía sólida y tentadora hacia nuestro país". Ese era, según manifestó, el caso del gobierno de Suiza y de la Compañía de las Indias. Pero en relación con el camino de fierro antedicho, juzgó más practicable y expedito y aun más conveniente la construcción por cuenta del Estado.
UN ESQUEMA UNILINEAR
Ha sido trazado un esquema unilinear que se descompone en las siguientes fases:
a. Clase mercantil terrateniente se apodera en 1860 de las consignaciones del guano.
b. Dicha clase representada por Manuel Pardo busca el desarrollo económico del Perú mediante lo ferrocarriles y el aporte capital extranjero.
c. El órgano que difunde las ideas de la plutocracia es La Revista de Lima entre 1860 y 1863.
d. Este
plan se ejecuta a partir de 1869 con las obras arriesgadas que emprendió Enrique Meiggs.
El punto a) es exacto. Los consignatarios peruanos desplazaron a los extranjeros que por lo demás nada habían hecho nada en beneficio del país. Se pierde lastimosamente la oportunidad de liquidar el funesto sistema para el expendio del guano e intentar un nuevo y mejor, tal como se había indicado por el Congreso en 1849, por José Gálvez y otros miembros de la Convención Nacional de 1855-57 y por José Casimiro Ulloa en su opúsculo editado en 1859 y reproducido en lo que atañe a este punto de vista, en la Revista de Lima de 1860. Surgen así las raíces más sólidas de la plutocracia republicana
Es difícil señalar lo que hubo de acuerdo o coincidencia de grupo en las ideas que Pardo dio a la
publicidad en dicho periódico. Si se cree lo que dijo al iniciar su "Estudio sobre la provincia de Jauja" estaba casi decidido a "encerrar sus apuntes en un cajón de su escritorio y a conservarlos allí como meros recuerdos de un viaje".
En realidad como hemos señalado ya la ilusión por las locomotoras se respiraba en el
aire de aquella época no sólo en el Perú sino en todo el mundo. Pero en el pensamientode Pardo no se unían ellas sino en tanto y en cuanto se tratara de un plan nacional o general a un llamamiento al capital extranjero como lo hemos definitivamente probado. Al ocuparse de la línea que debía unir Lima a Jauja señaló específicamente las ventajas de que ella crearía relaciones todavía inexistentes entre lugares que hallábanse incomunicados de que facilitaría el tráfico y el comercio de que fomentaría la industria de que daría mayor valor a la propiedad. En relación a con este último tópico señaló que de acuerdo con las cuentas de la Tesorería de Junín más recientes por él obtenidas, o sea las de 1849, la contribución predial tanto urbana como rústica no llegaba en dicha provincia a la modesta suma de diez mil pesos. Mas todavía creyó que el acercamiento ente la capital de la República y el departamento de Junín seria ventajoso desde el punto de vista higiénico para la educación de la débil y macilenta juventud de Lima".
He aquí en suma cualesquiera que sean sus errores omisiones o intereses privados un esquema para el desarrollo del país entendido como entidad soberana e independiente.
Si en los presuntos polémicos ya comentados hay una mezcla de exactitud y de alteración de la verdad cuando se estudia lo que hemos llamado el pumo d) el choque es total. El desprecio por la historia política y el maniqueísmo de la
ideologíamas poderosa que lo que realmente ocurrió (para hablar con la frase tan bien conocida de Ranke sobre el investigador de pasado de buscar) llevan a olvidar que en 1868 llega al Perú el inescrupuloso y osado aventurero norteamericano Enrique Meiggs, traído por Juan Manuel Polar, secretario de Vicepresidente Pedro Diez Canseco con la finalidad de que construyera la línea férrea de Arequipa a la costa. Acontecimiento ajeno a Manuel Pardo y a sus amigos. Y Meiggs no fue un meticuloso y obediente ejecutor de las ideas de Pardo y de su grupo sino un infatigable aventurero que a base de derroches y sin plan orgánico alguno buscó la rápida ejecución de los objetivos que estimó más útiles. Pardo tuvo en la oposición este régimen. EL EMPOBRECIMIENTO FISCAL EN LA INICIACION DE LA REPÚBLICA Y EL SIGNIFICADO DEL GUANO DURANTE SU APOGEO Y LA BANCARROTA
La supresión de estancos,
aduanas interiores y otros arbitrios de la sociedad colonial coincidió, como ya se ha visto, en el aumento de los gastos derivados del establecimiento del Estado Nacional, incluyendo los del Poder Legislativoy los que se derivaban de las oficinas y funcionaros de nueva creación. La guerra de la independencia demandó grandes sacrificios y la necesidad e formar ejércitos hizo aumentar los egresos; y, a la vez, disminuyó el número de indígenas contribuyentes.
Coincidieron así, al iniciarse el periodo que siguió a la Emancipación, el empobrecimiento del Tesoro y la angustia para buscarle recursos extraordinarios con que atender las urgencias inmediatas. La paz pública hubiera ayudado a ordenar las cosas; pero, por el contrario, los bandos políticos, sucesivamente victoriosos, fueron dañinos para el erario.
Se sucedieron empréstitos voluntarios o forzosos,
ventas de propiedad del estado, expropiaciones, emisión de vales y billetes de crédito público y otras medidas análogas. Creció así la deuda pública; hubo dificultades para atender mensualmente a los empleados; el ejército, de número crecido, necesitó ser pagado de preferencia; las listas pasivas aumentaron en exceso; se pidió dinero prestado muchas veces en condiciones usurarias. No hubo tiempo ni calma ni personal preparado para revisar, modernizar o dar eficacia y justicia al régimen tributario y a los sistemas de recaudación y de contabilidad.
De pronto vino el guano a sacar de apuros a la Hacienda Pública y fue recibido como presente, ignorado durante siglos del Perú virreinal, que la providencia hacía al Perú republicano. Se echó mano a este recurso para gastos ordinarios e inmediatos; no se procuró la mejora de los impuestos o la creación de otros nuevos y hasta se eliminó, sin buscarle reemplazo, en alarde liberal, las contribución de castas y luego en 1854, el tributo de los indígenas. Así el país vivió en una situación única atendiendo sus gastos normales y permanentes primordialmente con una renta extraordinaria y que tenia que ser pasajera, y con ella se creó la telaraña cada vez más y enmarañada de compromisos y obligaciones. "Pueblo que no trabaja y come guano" escribió en una
poesía Felipe Pardo y Aliaga.
El arreglo de la deuda exterior, el de la deuda interna, el de la manumisión y el de los gastos que el
conflicto con España y otros problemas internacionales originaron, fueron hechos con las entradas del fertilizante; así como, más tarde, el ensayo de vastas obras públicas y, sobre todo, la construcción de grandes ferrocarriles. La tremenda crisis proveniente del desnivel entre las deudas acumuladas con los consignatarios, las posibilidades reales de pagarlas y de atender, por otra parte, simultáneamente a los gastos ordinarios se diseñó ya hacia 1867, y vino un periodo agónico hasta la guerra con Chile.
El guano, por lo demás, fertilizó y fecundó la
tierra en muchas zonas del mundo; y no, en gran escala, las del Perú. La mentalidad que dominó en los hombre públicos en esta República fue la de heredero que súbitamente se encuentra dueño de un tesoro y que, manirroto, lo despilfarra sin meditar en el futuro.
EL GUANO EN LA HISTORIA SOCIAL DEL PERÚ
Desde el punto de vista de la historia social del Perú la significación del guano estuvo, principalmente:
a. en la acentuación del carácter costeño de la vida republicana;
b. en la gestación de la fatídica bancarrota fiscal, después de una rápida y falaz bonanza dentro de la cual surgió uno de los más extraordinarios casos de dilapidación y prodigalidad que hayan existido en país alguno; y
c. en el encubrimiento, después de 1860, de una nueva clase social basada en la Hacienda Pública y la especulación y que llegó a enlazarse con parte de la antigua nobleza genealógica.
LA FORMACIÓN DE LA BURGUESÍA EN EL PERÚ
1.
LA GÉNESIS DE LA ARISTOCRACIA COLONIAL
Los conquistadores comenzaron a dar al Perú en el siglo XVI ciertas características que, por una parte fueron de tipo feudal, acentuadas a través de la institución de la encomienda, tal como fue inicialmente concebida. Y, de otro lado, ostentaron tendencias municipalistas por la importancia que tuvieron hasta la época del Virrey Toledo, más o menos las ciudades y sus cabildos. La consolidación del cambió esta estructura. Al lado de la religión, la fuerza más vigorosa en la vida social estuvo desde entonces constituida por el sistema burocrático que representaba el Estado, por encima de los fragmentaríamos geográficos y raciales y la desigual difusión de la
cultura hispánica y del idioma que vastas muchedumbres no oyeron o no hablaron.Dentro de este aparato burocrático actuaron los funcionarios venidos de la metrópoli, algunos de los cuales se quedaron en el Perú para integrar la alta clase social si tenían títulos y recursos económicos. Dicha clase quedó conformada, además, por los descendientes de los conquistadores, por los que provenían de familias nobles de España, y, sobre todo en el siglo XVIII, por quienes compraron sus blasones después de haber prosperado en la vida comercial.
La nobleza durante la colonia careció, en principio, del poder político. Algunos de sus personeros pudieron actuar como consejeros individuales de los virreyes, al lado de algunos sacerdotes y funcionarios, sin que ello tuviera estado legal reconocido. Los estudios recientes evidencian, sin embargo, que las audiencias y en otras entidades oficiales, la aristocracia gobernó durante el siglo XVIII. Los cabildos, muy mermados en sus atribuciones en relación con su situación originaria, cumplieron más bien
funciones honoríficas. El gobierno provincial estuvo en manos de los corregidores primero, y de los intendentes más tarde, cuyo nombramiento fue de carácter administrativo.
Debajo del andamiaje oficial existió una economía a le que, en parte, cabe dar el nombre de semifeudal, y en algunos casos comparables a la feudalidad, en los países vastos como era el nuestro. La tierra entonces era, no sólo una fuente de riqueza, sino un instrumento de dominación, el destino de gran número de campesinos fue estar adscrito a ella.
Sólo a fines del siglo XVIII comenzaron a observase los síntomas de la aparición de una incipiente burguesía en la ciudades y una eventual alternativa de tipo capitalista.
La dificultad que hallaron los dirigentes de la Revolución para lograr la estabilidad en el gobierno a base de las
instituciones representativas tomados de Francia o Estados Unidos, la aparición de los caudillos y el desigual avance en el esfuerzo hacia el cumplimiento pleno de la vida democrática no dejaron de tener relación con el estado de cosas social y económico que acaba de ser descrito someramente.
LA DECADENCIA DE LA ARISTOCRACIA PERUANA EN EL SIGLO XVIII Y LA MADURACIÓN DE BURGUESÍAS COMERCIALES EN ZONAS PERIFÉRICAS DE AMÉRICA DEL SUR
José de la Riva-Agüero y Osma ha sostenido, con razón, que el siglo XVII fue el apogeo de la aristocracia limeña y que el siglo XVIII trajo su decadencia. A ella contribuyeron factores múltiples, entre los cuales estuvieron la supresión del monopolio y la implantación del sistema de libre comercio en la época de los Borbones. Roto el predominio del eje Lima-Sevilla-Cádiz, apreció, si no la ruina, por lo menos la decadencia en el poder económica de propietarios agrícolas y mineros centralizados en la capital peruana, y al establecerse los virreinatos de Río de la Plata y Nueva Granada en coincidencia con las nuevas orientaciones en el tráfico mercantil, el significado que tuvieron diversos productos de exportación-
importación, el enlace directo de diversos puertos, la apertura de la vía de Cabo de Hornos para las relaciones entre Europa y América del Sur y otros factores, creció la importancia de las ciudades como Buenos Aires, Caracas, Valparaíso, Cartagena, etc. En las zonas periféricas de este continente, pudo así madurar una burguesía comercial menos trabada que la alta clase limeña por respetoa los blasones y al abolengo, favorecida por la mayor expansión en la producción y fortalecimiento de los mercados y de las áreas vecinas.